El futuro del Baloncesto Sevilla se ha vuelto muy incierto tras la negativa de inscribirse en Primera FEB. La resolución por parte del juzgado de las medidas cautelares solicitadas por la entidad hispalense será publica el próximo viernes, 8 de agosto. La situación actual deja al club sevillano debatiéndose entre la vida, y quien sabe si la muerte. En caso de que el juzgado falle a favor de los hispalenses, Sevilla tendrá la próxima temporada un equipo en la Liga Endesa; de lo contrario, ni el presidente del Baloncesto Sevilla se atreve a negar cualquier posibilidad de disolución y desaparición del histórico club.
La decisión de no inscribirse en la segunda categoría del baloncesto español responde, según Pedro Fernández, a dos criterios: "Soy muy moralista y nuestro puesto es ACB, pero además en Primera FEB me encontraría sin ayuda institucional de ningún tipo. Creo que he hecho bien en no inscribir al club". El presidente de la institución solo quiere pensar en jugar la próxima campaña en la máxima categoría, pero también asegura que caben casi todas las posibilidades. "No sé que va a pasar con el equipo, ni siquiera lo he pensado porque estoy pensando qué vamos a hacer. Caben todas las posibilidades del mundo, incluso su disolución, pero no la de volver a jugar en Primera FEB", aseguró a Onda Cero.
En el mejor de los casos, y si finalmente Sevilla tuviese un equipo en la Liga Endesa la próxima temporada, el escenario también es realmente complicado. El club solamente cuenta ahora mismo con tres jugadores en su plantilla, si al final gana el pulso judicial a la ACB, Baloncesto Sevilla pasaría a jugar una batalla contrarreloj para confeccionar un equipo competitivo en la Liga Endesa y con el mercado de fichajes en un estado muy avanzado. "Ahora mismo mi condición es la no admisión en la ACB, es muy complicado fichar a alguien en estas circunstancias. No puedo contratar a ningún jugador cuando no sé dónde está mi equipo", reconoce el dirigente.
La decisión de rechazar la Primera FEB
En medio de esta situación tan delicada, Pedro Fernández citó el pasado jueves, 31 de julio, a las instituciones andaluzas en las oficinas del Baloncesto Sevilla. En esta reunión, a la que según aseguran el club no acudió la Diputación y el presidente de la entidad deportiva lo hizo en formato telemático, se trataron dos asuntos fundamentales. El primero de ellos, qué motivos había llevado a no inscribirse en Primera FEB y rechazar la plaza; y en segundo lugar, acordar un hipotético presupuesto, que ya se presentó y se rechazó por parte de la ACB, en caso de que la justicia de la razón a Pedro Fernández y Baloncesto Sevilla gane también en los despachos su plaza en la Liga Endesa.
Estas dotaciones económicas, incluidas en la planificación económica para la temporada en la ACB -si terminase consagrándose-, consisten en 400.000€, con condicionantes, por parte del Ayuntamiento, y otros 235.000€ por parte de la Junta de Andalucía. "El compromiso del Ayuntamiento viene condicionado por una supuesta deuda que hizo que se rechazara el presupuesto, y que tiene que compensarse con otra deuda que tiene el gobierno local conmigo, por lo que yo les pedí unas garantías mayores", explica Pedro Fernández. El propietario del Baloncesto Sevilla, admite que por este motivo adjunto una declaración jurada que asegura que, en caso de no contar con este aportación institucional, sería él mismo quien compensara este desajuste económico.
Además de estas ayudas institucionales, el Baloncesto Sevilla pretende jugar en la máxima categoría española con un presupuesto para la próxima temporada de 4,5 millones de euros. De este total, Pedro Fernández asegura que aportaría cerca del 25% (1 millón de euros). El club hispalense reconoce cierto acercamiento de posturas con las instituciones públicas que puede quedar en vano si las medidas cautelares finalmente son rechazadas.

