Louzán se ha ofrecido como mediador, proponiendo una reunión a tres bandas con la Federación como agente pacificador de cara al derbi. "Yo creo que hay muy buena voluntad por parte de los dos, o al menos lo espero. Ayer tuvimos una charla larga con el presidente del Betis, al cual aprecio, igual que el presidente José María del Nido del Sevilla. Esas cuestiones que han pasado, o que pudieron haber pasado, son matices que habrá que superar y seguro que las dos partes van a poner lo mejor de cada uno para que haya concordia. Nos sentamos el tiempo que sea necesario hasta que se resuelva. Y yo voy a intentar, claro está", declaró, afirmando también, preguntado si cree que finalmente Carrasco se sentará en el palco del Villamarín: "Eso lo vamos a hablar aún, para que se siente".
Si los intentos del alcalde y la RFEF de poner paz no hacen cambiar de opinión al presidente del Sevilla, nadie de la entidad nervionense asistirá a la comida de directivas, que por tanto no se celebrará, y nadie se sentará en el palco del estadio heliopolitano. A no ser que haya una llamada de Ángel Haro para pedir disculpas por haber denunciado al Sevilla por aquello de la bandera. Y según ha podido saber Onda Cero, a día de hoy el Betis no tiene intención de realizar esa llamada. Sigue el mal rollo. Una pena.

