El míster del Sevilla explicó que el cambio de entrenador, de forma de juego y de proyecto, "requiere paciencia y que los jugadores logren tener confianza. Sé que no es una situación fácil. No se sale de un día para el otro. Se sale trabajando, sin poner excusas y sin cometer errores". En cuanto a la derrota ante el Getafe, subrayó que "los pequeños detalles definen partidos. El rival no perdona. Sabíamos que ante este rival iba a ser difícil entrarles, era más difícil con un gol en contra, pero aún así empatamos. En el segundo tiempo, una pérdida en mitad de la cancha y nos lastimaron. Lo intentamos, pero no con la claridad que el juego requería".
Almeyda admite que "son dos malos resultados, pero creo que tenemos que darle más seguridad al grupo, que puedan rendir con más tranquilidad, porque no tienen". En cuanto a la necesidad o no de refuerzos, destacó que "hemos hablado pero eso queda entre nosotros. Hablar de esto es poner excusas. Si esto no funciona, vuela el entrenador, pero yo soy un luchador. Vine al club en este momento y acepto el momento. Trabajaré más. No voy a tirarle barro a otro", comentó preguntado si pidió refuerzos a Antonio Cordón, director deportivo. "El mercado está abierto y se está haciendo todo lo posible", afirmó.

