Ocho de cada diez malagueños sufrirán algún episodio de dolor de espalda a lo largo de su vida. Las lesiones musculoesqueléticas, entre ellas la lumbalgia y la cervicalgia, se han convertido en la causa más frecuente de baja laboral en la provincia y en Andalucía, según datos del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) y del Barómetro del Dolor Crónico en Andalucía.
Las cifras reflejan una tendencia en ascenso: el 30 % de los pacientes andaluces con dolor crónico estuvo de baja en el último año, con una duración media de 4,5 meses. A nivel nacional, las jornadas laborales perdidas por dolor lumbar superan los 52 millones al año, con un coste económico estimado de 9 000 millones de euros.
El dolor de espalda afecta especialmente a trabajadores menores de 45 años y a profesiones con posturas mantenidas, movimientos repetitivos o sedentarismo prolongado, un patrón que se observa en oficinas, logística, sanidad y atención al público. Los especialistas advierten que el tratamiento suele llegar tarde y que la falta de programas de prevención y ergonomía en las empresas incrementa la cronificación del dolor y la duración de las bajas.
En este contexto, Clínica Angular, clínica malagueña especializada en fisioterapia y osteopatía, ha desarrollado un programa de fisioterapia para empresas con el objetivo de reducir el absentismo laboral de las empresas malagueñas por esa causa. Angular InCompan propone un enfoque preventivo orientado a reducir las bajas laborales derivadas de problemas musculoesqueléticos y mejorar la salud postural de los trabajadores a través de la evaluación ergonómica y la educación en movimiento.
La fisioterapeuta, osteópata y directora de Clínica Angular, Teresa Guijarro, explica que “El dolor lumbar y cervical no aparece de un día para otro: es la consecuencia de pequeñas tensiones y malas posturas acumuladas durante años. La prevención en el entorno laboral es clave. Evaluar, corregir y educar en movimiento permite reducir drásticamente el riesgo de baja y mejora la calidad de vida del trabajador.”
Programas de fisioterapia preventiva como los impulsados recientemente en Málaga aplican una metodología basada en evaluación ergonómica, ejercicios compensatorios y sesiones in situ, orientadas a disminuir el absentismo y mejorar la productividad. Según la evidencia científica, una intervención fisioterápica temprana puede reducir hasta un 40 % las bajas prolongadas por patologías musculoesqueléticas.
Los expertos insisten en que la prevención es la herramienta más eficaz y rentable para afrontar un problema que combina impacto económico, sanitario y social. Promover la salud postural en los lugares de trabajo se ha convertido en una prioridad si se quiere frenar la creciente epidemia del dolor de espalda en Andalucía.

