La brecha salarial en Granada se mantiene estancada
UGT Granada ha hecho público un informe que muestra que la brecha salarial en Granada persiste sin avances significativos. Según el Estudio de Mercado de Trabajo y Pensiones de la Agencia Tributaria 2024, las mujeres de la provincia cobraron una media de 18.688 euros, frente a los 22.274 euros de los hombres, una diferencia de 3.586 euros anuales equivalente a un 16,10%.
Esto implica que las trabajadoras granadinas deben trabajar 59 días naturales más para igualar las percepciones salariales masculinas, manteniendo la misma distancia registrada en 2023. En términos simbólicos, desde el 3 de noviembre y hasta el 31 de diciembre, las mujeres “trabajan gratis”.
Sectores con mayor brecha salarial en Granada
Las diferencias salariales se disparan en actividades muy feminizadas y con alta precariedad. El sector donde la brecha salarial en Granada es más acusada es la agricultura, con un 30,14%. Le siguen:
- Entidades financieras y aseguradoras: 27,94%
- Servicios a las empresas: 27,79%
- Comercio, reparaciones y transporte: 25,42%
En total, 97.579 mujeres —el 52,58% de las asalariadas— perciben un salario igual o inferior al SMI. Más de 56.500 cobran de media tan solo 3.076 euros al año (entre 0 y 0,5 SMI), y 41.008 se sitúan en torno a los 11.990 euros (0,5-1 SMI).
La brecha tiene además impacto durante toda la vida laboral: las pensiones de las mujeres son un 19,91% menores, con 4.017 euros menos al año respecto a los hombres. En prestaciones por desempleo, la desigualdad se sitúa en un 2,98%.
“Hay que intensificar las acciones para erradicar la brecha”
La secretaria de Igualdad, Juventud, Políticas Sociales y Formación de UGT Granada, Elisenda Sánchez, ha subrayado la necesidad de reforzar las medidas para eliminar la brecha salarial, reclamando el estricto cumplimiento del Estatuto de los Trabajadores y del Real Decreto 902/2020 sobre igualdad retributiva.
Entre las causas de esta desigualdad, el informe destaca:
- Segregación horizontal: feminización de sectores de baja remuneración.
- Segregación vertical: persistencia del “techo de cristal”.
- Contratación parcial involuntaria y mayor incidencia del trabajo a tiempo parcial en mujeres.
- Complementos salariales opacos asignados mayoritariamente a hombres, como pluses de productividad o disponibilidad.
Sánchez exige avanzar hacia la transparencia salarial, modificar la regulación del contrato a tiempo parcial —que considera discriminatorio para las mujeres— y reforzar los planes de actuación de la Inspección de Trabajo en igualdad retributiva.

