El nuevo parque inundable, situado junto al Polígono de El Florío, abarcará una superficie de 40.000 metros cuadrados. Su principal objetivo será almacenar el agua de lluvia para nutrir la zona verde y suministrar agua para el baldeo de las calles, contribuyendo a la gestión sostenible del agua urbana.
La actuación cuenta con una inversión de 2,8 millones de euros y se espera que esté finalizada antes del verano. Las obras de conducción desde Bobadilla hasta el parque y desde el parque hasta la depuradora se desarrollarán entre finales de 2026 y principios de 2027, garantizando una gestión eficiente de las lluvias intensas y evitando desbordamientos históricos en la zona.
Más allá de su función hidráulica, el parque ofrecerá un espacio público de uso urbano, con zonas verdes, arbolado, praderas, recorridos peatonales accesibles y áreas de descanso. La alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, ha subrayado que se trata de una infraestructura verde estratégica que no solo protegerá frente a inundaciones, sino que también mejorará la calidad de vida de los residentes del oeste de la ciudad.
Cómo funcionará el parque inundable
Desde el punto de vista técnico, el parque se concibe como un sistema de retención y laminación de escorrentías. Para ello, se construirá una balsa inundable y una alberca, integradas de manera natural en el diseño del parque.

En la primera fase de ejecución, se está levantando el lago del parque inundable. Posteriormente, mediante Emasagra, se instalarán colectores que permitirán canalizar las aguas de lluvia desde Bobadilla hasta el lago. El excedente de agua será conducido después hasta la estación depuradora de Los Vados, completando así un sistema hidráulico que reducirá la sobrecarga de la red de saneamiento y minimizará el riesgo de inundaciones.

