TENIS-ABIERTO DE AUSTRALIA

McDonald y la cadera tumban a Rafa Nadal

Rafa Nadal ha caído eliminado en segunda ronda del Open de Australia. El tenista balear, que ya iba por debajo en el marcador, jugó lesionado por un problemas en la cadera izquierda al final del segundo set.

Félix José Casillas

Madrid | 18.01.2023 09:53

Rafa Nadal en el Abierto de Australia
Rafa Nadal en el Abierto de Australia | EFE

Rafa Nadal se despidió del Open de Australia al perder con el estadounidense McDonald por 6-4, 6-4 y 7-5. A la inesperada derrota hay que sumar la lesión que impidió a Nadal jugar con normalidad los últimos juegos de la segunda manda y todo el tercer set.

Problemas en la cadera

El tenista balear, que se retiró a los vestuarios para ser atendido por el médico, quedó dolorido cuando iba a buscar una bola. En principio, por los gestos del jugador, parecía un problema abdominal o bien un pinchazo en la zona inguinal. En la rueda de prensa posterior al partido, Rafa Nadal ha comentado que es un problema en la cadera.

Nadal no estaba jugando bien en la pista cubierta de Melbourne. Siempre fue a remolque del californiano McDonald que ya en la primera manga se puso arriba con 5-1. En el segundo set también comenzó perdiendo 2-0. Una pequeña reacción del tenista de Manacor permitió atisbar una remontada que se truncó con los problemas físicos, la salida del fisio y la entrada a los vestuarios para ser atendido por el médico.

Rafa Nadal reapareció en la pista y empezó a jugar de manera muy distinta. Tirando de brazos y sin apenas moverse, aprovechó la sorpresa de su rival para conectar buenos golpes y dar la sensación de que podría escribir otra página histórica. Pero fue un espejismo porque McDonald empezó a encontrar la manera de seguir explotando la debilidad de Nadal y terminó cerrando el partido en una pista que despidió al campeón entre aplausos.

Recuperación física y anímica

En su comparecencia tras el partido, Nadal no ha podido negar que estaba "destruido mentalmente" por sufrir una nueva lesión, ahora en la cadera. "No quería retirarme, aunque llegué a considerarlo. Lo que intentaba era jugar sin agravar la lesión. No podía golpear el revés ni correr. Intenté acabar el partido por todos los medios".

"A veces uno se cansa de tantas lesiones. Es un momento difícil y toca aceptarlo. Espero que no sea nada grave ni que me saque de las pistas mucho tiempo, porque sería complicado pasar otra vez por el trabajo y el tiempo necesarios para la recuperación. No puedo decir que no esté destruido mentalmente. Ya he pasado por eso muchas veces y no es fácil", ha concluido.