El Gran Premio de Japón será recordado por mucho tiempo en los aficionados al motociclismo y quizás también para cualquier persona de bien. Marc Márquez se ha proclamado por novena vez Campeón del Mundo, la séptima en la máxima categoría. Pero este título no es un campeonato cualquiera y como bien dice la camiseta especial que el equipo le ha preparado al nuevo Campeón "Es más que un título".
Todos recordamos la caída en el año 2020 en Jerez, después de realizar una gran remontada y que a falta de poco para terminar la carrera le produjo la lesión en el brazo derecho. Una vuelta precipitada hizo que el piloto de Cervera pasara por un auténtico infierno, con cuatro operaciones en el brazo que estuvo a punto de acabar con su carrera deportiva.
Pero este piloto no está para rellenar una parrilla, como dijo recientemente, está para ganar y pocos deportistas conozco capaces de sufrir tanto y esperar cinco temporadas para lograr ser de nuevo Campeón del Mundo. Pero, por si fuera poco el esfuerzo realizado, Marc dejo el equipo de toda su vida en MotoGP, a su grupo de ingenieros que ya eran amigos y una cosa a tener muy en cuenta, renuncio a un contrato de 125 millones de euros para estar subido en una Ducati oficial y volver a ser el número uno de la parrilla.

Ahora le toca disfrutar de las carreras que faltan para terminar la temporada y ver si su hermano logra el subcampeonato, algo que sería redondo para la familia. No cabe duda de que ambos pilotos se han ayudado mucho a lo largo de estos años, disfrutan en los entrenamientos, comparten motorhome y ambos viven en Madrid y están estables sentimentalmente, por lo que pasan gran parte del tiempo juntos y si logran terminar primero y segundo, sería algo historio para el motociclismo.
Habría que preguntarse qué números habría alcanzado Marc Márquez si hubiera cometido el error de volver tan pronto, pero eso es pasado. Todavía le queda unos cuantos años en los que estará al más alto nivel y la combinación del mejor piloto con la mejor moto le hará ser el máximo favorito a corto y medio plazo. Por todo ello, no cabe duda de que Marc está al nivel de Michael Jordan, de Pau Gasol, de Rafa Nadal o de cualquier deportista al más alto nivel en la historia, por lo que sería más que merecido que en los próximos premios Princesa de Asturias recibiera el reconocimiento que se merece, por su esfuerzo, valores y méritos deportivos.
Marc puedes estar en paz contigo mismo, te mereces todo lo que estás viviendo en estos momentos ¡Disfrutalo!


