La UEFA ha confirmado este lunes que ha aprobado de manera excepcional la petición de la RFEF para que el Villarreal - Barcelona de la jornada 17 de LaLiga se dispute en Miami (Estados Unidos), aunque ha insistido en su "oposición a que los partidos de liga nacional se disputen en el extranjero".
Desde el máximo organismo del fútbol continental aseguran que se han realizado consultas con las partes interesadas para evaluar el alcance de las implicaciones del asunto y que estas confirmaron la falta de apoyos por parte de aficionados, otras ligas, clubes, jugadores e instituciones europeas, aunque finalmente dan el visto bueno puesto que "el marco regulatorio pertinente de la FIFA, actualmente en revisión, no es lo suficientemente claro y detallado".
Es por esto que la solicitud sale adelante "a regañadientes" por parte del Comité Ejecutivo de la UEFA, que asegura que "contribuirá activamente al trabajo continuo de la FIFA para garantizar que las futuras normas respeten la integridad de las competiciones nacionales y el estrecho vínculo entre los clubes, sus aficionados y las comunidades locales".
También se ha mostrado en contra de este hecho el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, que ha dejado claro que "los partidos de liga deben jugarse en casa" porque "cualquier otra medida privaría de derechos a los aficionados fieles y podría introducir elementos distorsionadores en las competiciones".
Así parece que Javier Tebas conseguirá, por fin, llevar un partido oficial a Estados Unidos, el segundo mercado más grande para LaLiga tras el español, algo que lleva años intentando hacer pero ante lo que siempre se encontró la oposición del entonces presidente de la RFEF, Luis Rubiales.
La UEFA ha aceptado también una petición de la Federación Italiana para que el Milan - Como de la Serie A, previsto para el fin de semana del 8 de febrero de 2026, se dispute en Australia, aprovechando que el 6 de febrero se celebrará en San Siro la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno Milan-Cortina.

