Llegaba el Madrid con la obligación de ganar a San Mamés. Tras tres empates seguidos y la victoria del Barça ante el Atlético, la distancia entre ambos se iba a cuatro puntos antes de comenzar el partido, por lo que la victoria ante el Athletic se antojaba imprescindible para los de Xabi Alonso.
Y así lo demostraron desde el principio del partido, mostrando una actitud que muchos habían echando en falta en los últimos compromisos. A los siete minutos llegó la primera alegría en las botas de, quién si no, Kylian Mbappé. El francés recibió un buen pase Alexander Arnold y tras un buen control y un gran regate ante Laporte batió a Unai Simón con un potente disparo.
El Madrid estaba mejor ante un Athletic que fue de menos a más durante el partido, pero se encontró en dos ocasiones con dos milagros marca de la casa de Thibaut Courtois. El belga evitó el empate primero de Guruzeta y luego de Berenguer con dos paradones en apenas cinco minutos justo antes de cumplirse la media hora de juego.
El Athletic mejoró y el Madrid pareció desdibujarse un poco durante esos minutos de la primera parte, pero iba a volver a encontrar premio antes del descanso con una buena jugada colectiva. El equipo blanco movió el balón de lado a lado hasta que Mbappé encontró a Camavinga solo en el segundo palo para empujar el balón y hacer el 0-2.
Valverde movió el banquillo en el descanso buscando una reacción que no llegó en la segunda mitad. Aunque Jauregizar avisó primero con un disparo lejano que obligó a Courtois a volver a lucirse, Mbappé iba a hacer el definitivo 0-3 en el minuto 59 sacando un trallazo desde la frontal del área ante el que nada pudo hacer Unai Simón.
Quedaba aún media hora de partido, pero estaba ya sentenciado y solo sirvió para ver cómo Camavinga y Trent Alexander-Arnold volvían a caer lesionados y hacían saltar las alarmas en el banquillo del Madrid. Xabi Alonso coge aire así tras un complicado mes de noviembre y se mantiene a un solo punto del líder, el FC Barcelona.
