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LIGA BBVA JORNADA 37 | ESPANYOL - REAL MADRID

El Real Madrid debe ganar al Espanyol para optar al milagro en la Liga

El Real Madrid busca en estas dos jornadas dar la vuelta a la tortilla y conseguir una Liga que tiene toda la pinta de teñirse de azulgrana. Los madridistas necesitan sacar los tres puntos y esperar al resultado del Atlético - Barcelona para ver si tienen o no opciones de título esta temporada. O al menos para retrasar el alirón culé.

Jorge Bautista Mientras hay vida, hay esperanza. Eso suele decirse para que nadie baje los brazos, para que nadie se rinda aunque el camino esté lleno de piedras y sea tan complicado que pueda parecer imposible que se pueda andar sobre él. Ese camino es el que busca hacer el Real Madrid en las dos jornadas que quedan para ver si así conquista la Liga BBVA. Sí, todavía hay esperanza, pues las matemáticas dicen que es posible lograrlo, pero pocas o muy pocas son las opciones que tienen de conquistar el título aún incluso ganando al Espanyol y al Getafe. Los catalanes serán la primera prueba para la moral madridista, tocada tras la eliminación de la Champions y después de un empate ante el Valencia que les tiene a cuatro puntos del Barça. Quedan seis por jugarse, pero el 30 de 30 con el que soñaba Carlo Ancelotti ya es eso, un simple sueño. Ni siquiera ganando podrían dejar la Liga por jugarse en la última jornada, ya que en lo que pase es el Barcelona quien más tiene que decir: si los de Luis Enrique ganan en el Calderón se acabó todo. Aún así, no está en la filosofía del Real Madrid el hecho de rendirse por más fuerte que sople en su contra el viento. No les queda otra, qué menos que darlo todo a pesar de que todo apunta a que van a tener un año en blanco y a que esta será la tercera temporada consecutiva en la que no hay Liga en sus vitrinas. Quién sabe qué inquilino habrá en su banquillo, pues Carlo Ancelotti puede estar ante sus últimos envites como técnico madridista. Ocasión para la redención Ni podrá sentarse en él estos dos partidos por una sanción, por lo que será Paul Clement quien dirija a los jugadores que disputen el duelo en Cornellá. Muchos están señalados por el público del Real Madrid, y tienen dos encuentros para redimirse o para buscar la mejor despedida posible. Uno de ellos es Iker Casillas, que jugará uno de los dos partidos que restan. El meta lleva en el punto de mira varias temporadas, y contra el Valencia se vivió una de las pocas pitadas generalizadas que el Bernabéu le ha dedicado. Gareth Bale sabe mucho de música de viento. El galés está en entredicho, sobre todo por el precio que costó, y por más kilómetros que corre su acierto no está siendo el esperado. Falló todo lo que se podía fallar, y lo que no también, en Champions ante la Juventus. Tendrá opciones para terminar con buen sabor de boca el curso, pues Ancelotti no va a reservar a nadie al menos para el envite que le enfrentará al Espanyol. El Espanyol busca Europa Quieren los tres puntos. Por orgullo y por si hay opciones de seguir batallando la Liga hasta el minuto 90 de la última jornada. Para ello, sólo existe la opción de ganar al Espanyol. Los periquitos están en plena lucha por la séptima plaza del torneo, y no parece que vayan a ser, por intereses propios, un equipo de futbolín para el Real Madrid. Viajar por Europa a buen seguro animaría la vida a los de Sergio la próxima temporada, y además cumplirían con el máximo objetivo del club esta temporada. Así que habrá 90 minutos de lucha, brega y fútbol en Cornellá. Ambos equipos no tienen otra opción que ganar o ganar para seguir aspirando a sus respectivos objetivos, y aún así deberán esperar a lo que sucede en otros campos. Sobre todo en el caso del Real Madrid. El Barcelona manda en la Liga, y como manda dependen de sí mismos para levantar un título que al final de la primera vuelta parecía ir directo al Santiago Bernabéu. El templo madridista puede quedarse a cero este curso. | Madrid | 17/05/2015

Ronaldo, ante varios jugadores del Espanyol

Ronaldo, ante varios jugadores del Espanyol / Getty Images

Mientras hay vida, hay esperanza. Eso suele decirse para que nadie baje los brazos, para que nadie se rinda aunque el camino esté lleno de piedras y sea tan complicado que pueda parecer imposible que se pueda andar sobre él. Ese camino es el que busca hacer el Real Madrid en las dos jornadas que quedan para ver si así conquista la Liga BBVA. Sí, todavía hay esperanza, pues las matemáticas dicen que es posible lograrlo, pero pocas o muy pocas son las opciones que tienen de conquistar el título aún incluso ganando al Espanyol y al Getafe.

Los catalanes serán la primera prueba para la moral madridista, tocada tras la eliminación de la Champions y después de un empate ante el Valencia que les tiene a cuatro puntos del Barça. Quedan seis por jugarse, pero el 30 de 30 con el que soñaba Carlo Ancelotti ya es eso, un simple sueño. Ni siquiera ganando podrían dejar la Liga por jugarse en la última jornada, ya que en lo que pase es el Barcelona quien más tiene que decir: si los de Luis Enrique ganan en el Calderón se acabó todo.

Aún así, no está en la filosofía del Real Madrid el hecho de rendirse por más fuerte que sople en su contra el viento. No les queda otra, qué menos que darlo todo a pesar de que todo apunta a que van a tener un año en blanco y a que esta será la tercera temporada consecutiva en la que no hay Liga en sus vitrinas. Quién sabe qué inquilino habrá en su banquillo, pues Carlo Ancelotti puede estar ante sus últimos envites como técnico madridista.

Ocasión para la redención

Ni podrá sentarse en él estos dos partidos por una sanción, por lo que será Paul Clement quien dirija a los jugadores que disputen el duelo en Cornellá. Muchos están señalados por el público del Real Madrid, y tienen dos encuentros para redimirse o para buscar la mejor despedida posible. Uno de ellos es Iker Casillas, que jugará uno de los dos partidos que restan. El meta lleva en el punto de mira varias temporadas, y contra el Valencia se vivió una de las pocas pitadas generalizadas que el Bernabéu le ha dedicado.

Gareth Bale sabe mucho de música de viento. El galés está en entredicho, sobre todo por el precio que costó, y por más kilómetros que corre su acierto no está siendo el esperado. Falló todo lo que se podía fallar, y lo que no también, en Champions ante la Juventus. Tendrá opciones para terminar con buen sabor de boca el curso, pues Ancelotti no va a reservar a nadie al menos para el envite que le enfrentará al Espanyol.

El Espanyol busca Europa

Quieren los tres puntos. Por orgullo y por si hay opciones de seguir batallando la Liga hasta el minuto 90 de la última jornada. Para ello, sólo existe la opción de ganar al Espanyol. Los periquitos están en plena lucha por la séptima plaza del torneo, y no parece que vayan a ser, por intereses propios, un equipo de futbolín para el Real Madrid. Viajar por Europa a buen seguro animaría la vida a los de Sergio la próxima temporada, y además cumplirían con el máximo objetivo del club esta temporada.

Así que habrá 90 minutos de lucha, brega y fútbol en Cornellá. Ambos equipos no tienen otra opción que ganar o ganar para seguir aspirando a sus respectivos objetivos, y aún así deberán esperar a lo que sucede en otros campos. Sobre todo en el caso del Real Madrid. El Barcelona manda en la Liga, y como manda dependen de sí mismos para levantar un título que al final de la primera vuelta parecía ir directo al Santiago Bernabéu. El templo madridista puede quedarse a cero este curso.