"Es muy posible que muchos de los que han mostrado su malestar en el Bernabéu hayan contribuido a pagar tu nómina como jugador y entrenador". Así de tajante se ha pronunciado Edu García, presentador de Radioestadio, tras las declaraciones que ha efectuado el técnico del Real Madrid, Álvaro Arbeloa, sobre los pitos que ha recibido el presidente del equipo, Florentino Pérez, durante el partido de este sábado contra el Levante.
"Sé de dónde vienen. Los pitos no son de gente que no quiere a Florentino, son de gente que no quiere al Real Madrid. A mí no me van a engañar", dijo Arbeloa durante la rueda de prensa posterior al partido.
Unas declaraciones que han sido durante criticadas por Edu García: "Lo de los lametazos a Florentino, Álvaro, no eres el primero y seguramente no serás el último. Habría para llenar mares de lametazos a Florentino", ha señalado. "¿Lo de señalar al madridista bueno y al madridista malo según cómo te comportes en el campo? Eso sí que es peligroso porque seguramente, muchos de los que han pitado hoy pagan su abono desde hace muchos meses y años y muchos de ellos lo llevan haciendo muchísimos años", ha sentenciado.
A redoble de lametazo
Para el presentador, el hecho de que se haya pronunciado respecto a supuestas campañas tampoco ha pasado desapercibido. "Si alguien dice que sabe de dónde vienen las campañas, en la época de las 'fake news' tienes que decirlo porque si no vas a quedar como alguien que va a defender de manera tan injustificada el malestar de parte de una afición por salvaguardar al tío que te paga arriesgando mucho -porque todavía no has hecho nada por ocupar la plaza que ocupas- y queda a redoble de lametazo".
Todavía no has hecho nada por ocupar la plaza que ocupas
Según su opinión, Arbeloa "quiere decir que hay una gran parte de madridistas que valoran el legado de Florentino Pérez y que piensan que está al nivel, o más, que Santiago Bernabéu. Pero de ahí a señalar al que no se comporta como uno quiere...". Para Edu García, "lo de repartir carnets de madridismo bueno o malo es un debate tan injusto como infantil".
