RAYO VALLECANO

Un estadio a la altura

El futuro del Estadio de Vallecas y del Rayo Vallecano seguirá ligado, si así lo desea el club rayista. La Comunidad de Madrid no tiene ninguna intención de que la casa de los aficionados del Rayo sea otra diferente a la actual.

Raúl Granado

Madrid |

Estadio de Vallecas
Estadio de Vallecas | Agencia EFE

Desde hace algunos años, el futuro del Estadio de Vallecas ha sido motivo de debate en el entorno del Rayo Vallecano. El estadio donde el conjunto rayista disputa sus partidos como local abrió sus puertas el 6 de junio de 1976. Sus 49 años de existencia no parecen muchos para presentar el grado de envejecimiento actual. Lo cierto es que, desde su inauguración hasta este verano, poco había cambiado.

Durante este verano, la Comunidad de Madrid, propietaria del estadio, acometió una primera fase de obras para renovar las dos cubiertas, reparar diferentes fachadas, sustituir la jardinera de entrada a taquillas por una gran escalera y una plataforma para personas con movilidad reducida. En el interior se reformaron los baños y se instalaron nuevos sistemas de climatización y extracción. Esta primera fase de mejoras ha tenido un coste total de 2 millones de euros y finalizó a finales de agosto.

Esa primera intervención, recibida con esperanza por los aficionados, también ha generado comentarios negativos por el resultado final de algunos aspectos. Sorprende, por ejemplo, que los baños situados en el fondo del estadio no hayan sido reformados.

En estos meses, el club también ha tenido que acometer reformas importantes en los vestuarios para adaptarse al reglamento de estadios de LaLiga: incluir salas de fisioterapia, nuevos aseos y baños separados por género para los árbitros, entre otros requisitos. Estas obras han sido acometidas directamente por el Rayo Vallecano.

La intención de la Comunidad de Madrid, a través de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte y de su consejero, Mariano de Paco, es que el Rayo Vallecano permanezca en el Estadio de Vallecas muchos años más. El club paga un canon de 81.000 euros anuales a la Comunidad por la utilización del estadio, con un convenio de uso renovado en 2019 que permite su utilización hasta 2039, prorrogable hasta 2049. El Rayo Vallecano asegura que la cantidad total abonada, impuestos incluidos, ronda los 400.000 euros anuales.

Desde la llegada de Mariano de Paco a la Consejería, el consejero ha mostrado su firme intención de ayudar al conjunto rayista a seguir en la instalación. En este sentido, hace unos meses se celebró una reunión de consenso en la sede de LaLiga entre el consejero, el presidente de LaLiga, el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, el Ayuntamiento de Madrid y el presidente del Rayo Vallecano, Raúl Martín Presa. En esa reunión quedó claro que la Comunidad de Madrid trabajará para que el Rayo continúe en el estadio actual, salvo que el club decida lo contrario.

En un acto con los medios de comunicación, De Paco adelantó que la próxima intención de la Comunidad es ampliar el aforo del estadio. Aunque la cifra total de asientos a añadir aún no se conoce, el proyecto es viable. Actualmente se encuentra en fase inicial y el siguiente paso será definir cómo se desarrollará.

Desde la Comunidad de Madrid insisten en que la limpieza del estadio es responsabilidad del Rayo Vallecano, aunque están dispuestos a colaborar en este sentido.

¿Qué pasa con la grada visitante?

Como contó Onda Cero a finales de agosto, LaLiga exigió al Rayo Vallecano la instalación de una valla perimetral en la grada visitante para delimitarla. Hasta ahora, el club rayista había gestionado esa separación con personal de seguridad, pero LaLiga modificó este procedimiento. La comunicación se produjo pocos días antes del partido contra el FC Barcelona, y el Rayo alegó no disponer de tiempo suficiente para acometer el cambio. En ese encuentro no hubo presencia de aficionados culés, y lo mismo ha sucedido posteriormente ante Celta de Vigo y Sevilla. Sorprende que, desde finales de agosto hasta hoy, el Rayo Vallecano no haya instalado aún dicha valla para subsanar el problema y permitir el acceso a las aficiones visitantes.

Según la información de Onda Cero, tras esta exigencia de LaLiga, el Rayo Vallecano se puso en contacto con la Comunidad de Madrid para trasladar que debía ser ella quien acometiera la instalación. La Comunidad ha iniciado los trámites para ejecutar este cambio, pero para cumplir con todos los requisitos también será necesario construir un baño con acceso exclusivo para la zona visitante. Al tratarse de una obra mayor, la Comunidad debe abrir un proceso de licitación y cumplir con plazos legales que se extenderán unos seis meses. Por tanto, la Comunidad de Madrid se encargará de la obra y la instalación, pero el Rayo Vallecano no podrá vender entradas en la zona visitante hasta dentro de unos siete u ocho meses. Esto supondría que, durante esta temporada, no habría venta de entradas destinadas a las aficiones visitantes.