La UEFA no para de introducir cambios en su competición estrella a nivel de clubes, la Champions Legue. Primero fue la implantación del sistema de liguilla para sustituir la antigua fase de grupos y ahora la final, que este año se juega en Budapest (Hungría), modifica su horario: pasa de jugarse a las 21:00 horas a las 18:00 horas.
Así lo ha comunicado el máximo estamento europeo del fútbol, quien busca mejorar la experiencia de los aficionados, equipos, y de la ciudad que los acoge "optimizando la logística y las operaciones de la jornada, al tiempo que se obtienen varios beneficios tangibles", ha expresado la UEFA a través de una nota de prensa publicada en su página web.
Lo cierto es que es una buena noticia para los aficionados que acudan a la final, puesto que tendrán mejores conexiones en los transportes, tanto para ir como para volver, por lo que se pondrá fin a una de las quejas más extendidas. Además, tendrán la oportunidad de continuar la celebración hasta horas moderadas, algo que beneficia también a los locales de la ciudad.
Por último, y, como detalla la UEFA, esta franja horaria permite que la retransmisión del partido por televisión llegue a más espectadores, "con especial atención a los más jóvenes", ya que la final terminará antes y podrán conciliar mejor con los horarios de sueño habituales.
"La final de la UEFA Champions League es el momento culminante de la temporada futbolística, y la nueva hora de inicio la hará aún más accesible, inclusiva e impactante para todos los involucrados", ha señalado el presidente del organismo futbolístico, Aleksander Čeferin, al tiempo que ha detallado que "si bien el inicio a las 21:00 HEC es adecuado para los partidos entre semana, un inicio más temprano el sábado para la final significa que terminará antes, independientemente de la prórroga o los penaltis, y ofrece a los aficionados la oportunidad de disfrutar del resto de la noche con amigos y familiares, reflexionando sobre el partido de la temporada".

