Pese a que la insistencia del cuadro local sobre la portería de Seynhaeve fue propia de un asedio, las de Pere Romeu no consiguieron abrir la lata hasta que su rival topó con la mala fortuna en el añadido del primer tiempo. Y es que el cuadro belga, abonado al bloque bajo y unas líneas herméticas, defendió ante el monopolio azulgrana hasta que cometió un penalti sobre Caroline Graham Hansen. La banda derecha del Barça, con Batlle y Vicky, fue un puñal constante imaginando jugadas de todos los colores para buscar el primero, pero las vigentes subcampeonas del torneo toparon una y otra vez con un bosque de piernas y los guantes de la portera belga.
Sin embargo, poco antes del silbido para el descanso, una de las futbolistas de Arno Van Den Abbeel pisó a la delantera noruega en un despeje, y Alexia Putellas penalizó el error desde los once metros, engañando en su disparo a la guardameta para marcharse al descanso con un marcador aún corto, pero más realista. En el segundo tiempo, las azulgranas saltaron al césped con la sexta marcha puesta, y el rival, en la misma tónica, se abonó de nuevo a juntar líneas y buscar su escasa ofensiva en un juego reactivo y rápido. Sin embargo, el atractivo juego del Barcelona volvió a dar sus frutos cuando en el min.56 un centro de Graham Hansen que iba dirigido a Vicky López, ya con la caña lista, fue introducido dentro de la red en propia puerta por Everaerts.
Con los deberes hechos, el local buscó el tercero ante un rival que sólo inquietó en ocasiones aisladas y que la única vez que consiguió batir a Cata Coll en un balón largo fue anulada por la colegiada por posición antirreglamentaria. Y, de hecho, el tercero llego en otra acción de balón parado; en un córner que sirvió Mapi León con su guante y que, de central a central, encontró a su compañera Irene Paredes entrando al segundo palo completamente sola. La zaguera vasca sacó a relucir su gran capacidad por arriba y, de un cabezazo, firmó el tercero en el min.67.
Pese a que las locales estuvieron muy cerca de aumentar su renta, entre múltiples ocasiones manifiestas e incluso un larguero, las de Romeu no lograron aumentar el gol ‘average’ –su objetivo más allá de los tres puntos-, pero siguen contando con el suficiente para hacer prevalecer su liderato por encima del OL Lyonnes, segundo y con también pleno de victorias en la tabla europea. Así, las azulgranas aprovecharán su gran momento de forma para prolongar, también, su liderato en Liga F, la próxima competición que tienen en su calendario y ante un rival especial, el Real Madrid –que no pasó del empate esta semana en la máxima competición europea- este sábado (16:00h) en el Estadi Lluís Companys.
El Atlético no puede con la Juventus
El único tanto local lo anotó la española Amaiur Sarriegi (m.39) a pase de su compatriota Fiamma Iannuzzi, mientras que la noruega Stolen Goda (m.45+4) y la italiana Barbara Bonansea fueron las responsables de la remontada 'juventina' en el Centro Deportivo Alcalá de Henares. Una dura derrota que relega al décimo puesto de la Liga de Campeones a las rojiblancas, con una victoria (0-6 ante el St. Polten) y dos derrotas, ambas en casa, contra el Manchester United por 0-1 y la de este miércoles.
El primer tiempo fue de igualdad máxima, con un Atlético de Madrid más controlador y dominante con balón y un Juventus a la espera de los espacios. Sin embargo fueron las pupilas de Martín las que se adelantaron con el tanto de Sarriegi. Una alegría que duró entre poco y nada para las locales, ya que pocos minutos después y justo antes de que la colegiada pitara el descanso, llegó el golazo de libre directo de Stolen Goda. Un jarro de agua fría.
Con las mismas once jugadoras salió el técnico español para intentar volver a mandar en el marcador, pero la defensa juventina se fue haciendo cada vez más fuerte. En el minuto 56, Bonansea asestó un golpe casi mortal al Atlético de Madrid cuando anotó el 1-2, a pase de la española Estela Carbonell, para desesperar aún más a un equipo local que no estaba siendo capaz de crear oportunidades de peligro en área rival. Las locales agotaron los cambios a falta de 10 minutos para el final del tiempo reglamentario, toda la carne en el asador para al menos lograr un empate valioso de cara a la clasificación. Pese a los esfuerzos, la zaga del cuadro del Piemonte dejó seca a la delantera rojiblanca, que solo le hizo cosquillas a la guardameta francesa Pauline Peyraud-Magnin.

