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OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Villar se resistió a hacer unas elecciones de verdad y ha terminado en el calabozo"

Villar, el incombustible; Villar, el intocable; Villar, el eterno; cometió un error. Midió mal su fuerza. Se sobrevaloró. Creyó que podía ganarle el pulso a cualquiera y olvidó que hay pulsos que terminan de manera engañosa. Que parece que los has ganado tú pero, en realidad, no han terminado. Y que pasarte de listo sólo conduce a que te acaben levanten las vergüenzas y te dejen con el trasero a descubierto. Delante de un juez, que es la situación más incómoda para estar en cueros.

Carlos Alsina | @carlos__alsina |  Madrid |  Actualizado el 19/07/2017 a las 08:14 horas

Villar se resistió a hacer unas elecciones de verdad en su cortijo —comienzos de este año— y ganó las elecciones a la manera en que siempre lo hizo —con maniobras bajo cuerda—. Es fue en primavera. En verano ha dormido por primera vez en el calabozo. Sobrestimó su fuerza. Y ha perdido.

Toda la vida en la poltrona.

Toda la vida reelegido.

Toda la vida con sospechas de compra de voluntades.

Pero…toda la vida. O sea, que hasta el año 2017 no ha habido fiscal que metiera las narices en la gestión de Ángel María Villar. Ni Consejo Superior de Deportes que denunciara la posible corrupción en la contratación de los partidos de la selección española en el extranjero.

Siempre hay una primera vez. Para amanecer en un calabozo. Y ésta es la situación en que inicia el día el señor Villar, detenido por la Guardia Civil y en vísperas de ser conducido ante el juez Pedraz para prestar declaración como investigado.

Investigado, ¿por haber hecho qué? Pues, presuntamente, haberse beneficiado él de partidos internacionales de la selección; haber abusado del cargo, y los recursos de la Federación, para comprar voluntades y poder ser reelegido una y mil veces; y haber favorecido a su hijo, y las empresas de su hijo, en los contratos de la Federación. O sea, y por resumirlo, haber usado la institución como fuente —o ubre— de dinero para él, su familia y sus colegas. Exprimiendo la federación en beneficio propio.

La Real Federación Española de Fútbol es una entidad privada que, por definición, carece de ánimo de lucro. No existe para hacer dinero, sino para organizar el mundo del fútbol patrio. Pero está visto que el hecho de que la institución carezca de ánimo de lucro no parece que signifique que carezcan quienes la dirigen. Empezando por el papa del fútbol español, el aldeano que le llamaba Ramón Mendoza, este superviviente que llegó al cargo sin haber cumplido los cuarenta años y al que siempre ha acompañado la sospecha de actuar no como presidente de federación sino como un cacique. Aunque en la España de Porta, Roca y Villar tal vez sean lo mismo.

La última vez que estuvo aquí Rajoy le pregunté por Ángel María Villar.

Las elecciones a presidente de la Federación.

El gobierno estuvo metiéndole presión para que cambiara el procedimiento y lo dotara de lo que no tenía: limpieza, transparencia.

Rajoy cambió al secretario de estado de Deporte con la encomienda de poner orden en la Federación, que por muy entidad privada que sea está sujeta a las normas del interés público.

Aquel pulso de las elecciones lo ganó Villar.

Pero las guerras políticas —y en el fútbol español todas lo son— siempre tienen un epílogo. Fue el secretario de Estado Cardenal quien impulsó la denuncia que ha acabado en el juzgado de Pedraz y es Villar, que se negó a cambiar el procedimiento electoral, quien amanece hoy en el calabozo.

Cuando de la Federación Española de Fútbol se trata, se puede estar imputado y seguir en el cargo de presidente. Incluso se puede estar dos veces imputado y una vez detenido sin nadie se plantee que vas a tener que renunciar al trono.

Como cuenta Clarín en Argentina, Villar aprendió de su maestro Grondona esta frase: "El poder ni se deja ni se comparte, salvo con la familia".

Rizando el rizo: un gobierno autonómico ocultando las decisiones que toma. Corriendo una cortina que impida saber en qué andan. Haciendo compras a escondidas.

Definitivamente, Junqueras y Puigdemont se han creído que la Generalitat de Cataluña es suya. Y que a la sociedad para la que gobiernan no tienen por qué informarle de a qué destinan el dinero de todos.

La pregunta legítima que esta mañana se hacen partidarios y contrarios del gobierno independentista es si la pareja gobernante va de farol. Si no será verdad lo que sigue diciendo el gobierno central, que el cacareado referéndum de octubre ya es, a día de hoy, un fracaso. Y que lo único que buscan ahora los del Junts pel sí es marear la perdiz todo lo que puedan y que la culpa de que todo naufrague recaiga sobre el socio de gobierno. Sólo son socios temporales, en cuanto se convoquen elecciones volverán a ser competencia.

¿Van de farol? Pues la sospecha está justificada. Porque hace siete días proclamaron que el martes, 17, procederían por fin a la compra de las urnas y llegado el día de autos se escaquearon otra vez de firmar nada. La noticia de ayer se supone que iba a haber sido que estos señores por fin le ponían su firma a un documento oficial y destinaban dinero público a preparar un acto ilegal. Decíamos ayer: la fiscalía está atenta para empezar a tomar decisiones. Bueno, pues no hubo ni firma ni papel. Y sigue sin haber urnas.

Han analizado los distintos itinerarios para la compra de las urnas y aún no han completado el análisis de los itinerarios.

No se engañen. Ya no hablan catalán, ahora hablan chino.

Si usted se está preguntando qué diablos son los itinerarios para comprar urnas, vea cómo lo explica el señor Turull.

Exactamente, en chino.

De tal manera que cuando esté escogido el itinerario más adecuado se procederá a examinar si se dan las circunstancias para implementar la siguiente fase del plan de desarrollo. O eso se desprende de este otro momento de su discurso.

Y como punto de partida de esta actualización del programa de adecuación, se celebrarán, naturalmente, nuevas reuniones del organismo coordinador del referéndum, que es un órgano que forman los mismos que ya estaban reunidos ayer pero que volverá a reunirse para ver cómo van las cosas.

Total, que o no han encontrado aún quien se ofrezca a venderles las urnas —Soraya ha debido de poner sobre aviso a todos los fabricantes de urnas que hay en el mundo ("dame las páginas amarillas, María, que voy a hacer unas llamadas"), o es que los aguerridos consejeros del gobierno catalán no se atreven a estampar de una vez su firma.

Al nuevo portavoz del gobierno catalán hay que agradecerle que haya informado con claridad a los periodistas de que no les piensa informar de nada.

O sea, que cada vez que los periodistas pregunten si se ha firmado algún papel o se ha tomado ya alguna decisión,Turull responderá eso que tanto le gustaba a Artur Mas.

Gobernando a escondidas. Junqueras y Puigdemont. Otro par de astutos. Como su predecesor Mas. El primer profeta del gobierno entre tinieblas, la doctrina artúrica de que había que coger al Estado con el pie cambiado actuando por sorpresa. La audacia al poder. Bien es verdad que el audaz perdió el poder y acabó inhabilitado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.