Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

POR EL DOCTOR BARTOLOMÉ BELTRÁN

Tabaco, romper la rutina

Cuanto más pronto se enciende una persona un cigarrillo tras despertarse, más probabilidades de desarrollar cáncer oral o de pulmón, de acuerdo a una investigación de la Universidad de Pennsylvania, que publicó la revista 'Cancer, Epidemiology, Biomarkers and Prevention'.

BÁRTOLOMÉ BELTRÁN | Madrid | Actualizado el 16/09/2016 a las 13:46 horas

Dejar de fumar

Dejar de fumar / Agencias

Por mucho que pasen el tiempo, la lucha contra el tabaco es un tema que siempre está de actualidad. Durante los últimos treinta años hemos pasado por todo tipo de fases. La primera en la que el tabaco estaba de moda y todo el mundo se sumaba, después pasó a ser el enemigo público número uno despareciendo de publicidad y cine, y finalmente, estos últimos años en las que ha bajado el número de fumadores pero en la que aún queda mucho camino por recorrer para que deje de ser un problema de salud de primer orden.

No es sencillo. El tabaquismo tiene aspectos físicos, mentales y sociales y por eso se asocia también a acciones como fumar mientras se toma el café, se saca de paseo al perro o se conduce de camino al trabajo.

Para combatirlo podemos alterar la rutina para no relacionar nuestros hábitos con el tabaco. Precisamente días atrás, Pfizer en un despacho ofrecía diez consejos para que “la vuelta a la rutina no te haga volver a fumar”. Entre ellos, realizar una vida más saludable, practicar deporte o retirar de todos los espacios los artículos relacionados con el tabaco como los ceniceros, los mecheros y por supuesto los cigarrillos. Incluso puedes reflexionar acerca de los momentos en los que fumabas. Pero sin duda el consejo más importante para abandonar el tabaco es acudir al médico, ya que es el profesional que puede proporcionar la información necesaria según cada caso concreto y asesorar sobre los recursos que pueden ayudar a superar las posibles recaídas.

Las cifras hablan por sí solas. Se calcula que hasta el 70 por ciento de los fumadores desean dejar de fumar, y de éstos sólo un 18 por ciento (no más de 2 de cada 10 fumadores) pide ayuda profesional para dejarlo. De cada 100 fumadores que realizan un intento de abandono por sí mismo, sólo un 5 por ciento lo consigue, pero si este intento se acompaña de la adecuada valoración diagnóstica y terapéutica de un profesional, las posibilidades de éxito pueden multiplicarse por diez.

Como ven, el papel del médico en la cesación tabáquica es clave. Se estima que una conversación de entre 2 y 5 minutos con el profesional sanitario duplica las posibilidades de éxito de dejar de fumar de manera definitiva ya que el profesional sanitario cuenta con la información y recursos necesarios para facilitar el proceso de dejar de fumar y valorar la conveniencia de indicar tratamiento farmacológico en los casos que sea recomendable.

El abandono definitivo del tabaco se consigue paso a paso. A veces puede agobiar plantearse un objetivo a muy largo plazo pero si se piensa como un reto de cada día, y el fumador se felicita por cada pequeño objetivo conseguido, mantendrá su motivación a más largo plazo. Seguro.