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OPINIÓN

OPINIÓN

Fermín Crespo, fundador y director de ATAMA Estrategias de Comunicación, reflexiona sobre el futuro de los trabajadores en era de las tecnologías

 |  Madrid |  Actualizado el 24/05/2018 a las 14:01 horas

En las últimas semanas la provincia ha sido centro de atención con la celebración de dos foros de trascendencia internacional: Reto al Futuro y Bei Forum, en los que expertos de materias tan diversas como la ciencia, la economía, el derecho, la seguridad,la medicina, la banca o la biología, han concluido quenos enfrentamos a un escenario inédito en el que la sociedad envejece a un ritmo acelerado,de forma paralela a una transformación tecnológica que avanza a velocidad vertiginosa.

Estas disrupciones están generando cambios muy veloces en nuestra forma de vivir y van a tener una incidencia que todavía no podemos valorar en su justa medida en el mercado laboral y en el estado de bienestar.

Después de escuchar a ponentes con tanta capacidad visionaria me gustaría compartir algunas reflexiones que me parecen sustanciales: Si los científicos dan por hecho que el ser humano puede tener una esperanza

de vida superior a la centuria en buena disposición física en pocos años (otra cosa es la decadencia del cerebro, cuyo control está más lejos), ¿cómo mantendremos el estado de bienestar con una población que con un crecimiento vegetativo negativo?

Si un estudio del McKinsey Global, publicado este año, afirma que los robots y la inteligencia artificial podrían arrebatar el trabajo a entre 400 y 800 millones de personas en 2030, de los que 8,5 millones serían españoles ¿se podrán generar nuevos empleos para que el paro no se convierta en una pandemia social sin solución?

Finlandia está desarrollando la primera experiencia piloto mundial para dar a sus habitantes una renta básica universal, que les permita afrontar los desafíos que plantean los cambios estructurales que está sufriendo el mercado laboral por la creciente automatización de la industria.

Dicho de otra manera ¿Cómo se sustituyen las cotizaciones de los trabajadores por otros ingresos para asegurar el sistema público de pensiones? ¿Qué cambios habría que hacer en el sistema fiscal para minimizar la dualidad social?

Desafíos que hace unos años parecían ciencia ficción, pero que están a la vuelta de la esquina y necesitan respuestas imaginativas.