Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de Onda Cero en tu móvil.

LIGA BBVA JORNADA 26 | ATLÉTICO DE MADRID 1 - 1 VALENCIA

El Atlético y Valencia empatan a todo

El Vicente Calderón vivió una auténtica 'furia de titanes'. 1-1 fue el resultado final que dejó un sabor agridulce en los dos equipos que tenínan la misma misión, lograr la victoria y apoderarse del trono. La tercera plaza sigue abierta, después de una lucha constante entre dos buenos equipos. Koke para los locales y Mustafi para el Valencia fueron los goleadores de la noche.

Hugo Sánchez | Madrid | Actualizado el 07/05/2015 a las 21:26 horas

Arda Turan ve una tarjeta amarilla

Arda Turan ve una tarjeta amarilla / EFE

Comenzaba el encuentro con un gran trabajo de los centrocampistas que no daban opciones a los delantes para romper las líneas. Tales eran las garras de los jugadores que iban con todo a la batalla....y eso es lo que se vió, una auténtica batalla táctica en la Ribera del Manzanares, en la que los vencedores quedaron en un alto al fuego. Su comandante, el Cholo Simeone, sabía que no fallarían y así ocurrió. Mientras el equipo Ché quería apoderarse del juego, con un Parejo venido de más a menos, no se dieron cuenta que los guardianes del Calderón (Gabi y Tiago) no le dejarían con aliento.

Las tropas rojiblancas iban abriendo brecha en el partido y yendo campo a través lograba su objetivo: las jugadas a balón parado. Antes de que los locales pudiesen ponerse por delante, los murcielagos casi atacan a su presa con una preciosa chilena de Negredo que venía de un centro perfecto de Gayá, y que sin peligro se marchó fuera. Como si de su propio veneno fuese, el Valencia cayó en su propia trampa y así llegaría el gol de Koke. Falta botada por Gabi, que remata Fernando Torres, le cae a Tiago que la deja a placer con el pecho....y llegando desde atrás Koke la rompió a la izquierda de Alves....Los dos equipos iban como motos, pero las tropas locales abanzaban y comían terreno visitante. ésto dio lugar a un juego fortuito y sin pausa, con mucha tensión...de ahí las faltas y las amarillas.

Comenzada la segunda parte, el Valencia salió de su trinchera para lograr salir victorioso de una tierra hostil que le amargaba. El conjunto Ché quería el dominio del balón, la posesión pero se encontraba con un Atlético muy enchufado en el frente que no daba tregua, lo que hizo que los visitantes se desplegasen por las bandas, pero no conseguían fortuna. Con la disputa siempre en un centro del campo lleno de guerreros los equipos iban descargando sus fuerzas, lo que llevó a sus comandantes a cambiar de estrategia.

LLegaban los cambios en los bandos y aquí salió victorioso el Valencia. Justo la entrada de André Gomes llevó a que se diese la vuelta a la tortilla, y quienes se llevasen la segunda parte de la tregua fueron los murcielagos. Si en la primera mitad, el gol de los colchoneros vino gracias a un balón parado, el del Valencía no sería menos....y un misil de Parejo se estrellaba en el larguero de Alves, que haciendo la estatua, veía como Mustafi le fusilaba de cabeza. Ese fue el momento de los de Nuno, que supieron leer la trampa pensada del Cholo y proporcionaron el veneno al os rojiblancos, el mismo que ellos  habían recibido antes. Los últimos 12 minutos fue un toma y daca por parte de los dos equipos, una lucha constante, pero de juego.....de juego nada. El Calderón asistió a una guerra, pero si vinieron a ver un partido de fútbol, se equivocaron de día y de hora. Ni Valencia ni Atlético jugaron, sólo disputaron a ver quién hacía más daño. Al final, la ansiada tercera plaza, continúa igual, en el mismo sitio y a la misma distancia. ELl mínimo fallo de ahora en adelante puede ser crucial para los objetivos de ambos.

Tarjetas por doquier
No le tembló el pulso al colegiado Jaime Latre, que si lo que quería era mediar.....medió poco, pero lo que sí hizo fue penalizar a los dos equipos. Un total de 12 tarjetas amarillas y una roja (por doble amarilla) a Javi Fuego (en tan sólo dos minutos). Mucho trabajo para el árbitro que cada golpe lo castigaba. Si quiso no ser protagonista, al menos se hizo notar demasiado.

Poco juego y mucho ruido
Un partido de fútbol se trata de tocar el balón y mimarlo....lo vivido en el Calderón no fue nada de ello. Al menos el Valencia lo intentaba, pero se mostró con un rocoso Atlético. Los de Nuno aprendieron la lección y en la segunda parte utilizaron la misma medicina. La táctica y la estrategia destacó notablemente, pero el juego fue muy flojo.

El tercer puesto en un pulso
Bonita lucha la que tendrán que llevar a cabo de aquí al final de temporada tanto Atlético de Madrid como Valencia, pues un sólo fallo puede ser mortal de cara al objetivo de la Champions. Dejemos que el porvenir de cada uno, marque un final de Liga BBVA apasionante.